RINOPLASTÍA

Rinoplastía

Es para la cirugía plástica uno de los más grandes desafíos, ya que se ubica en el centro del rostro, y es la primera impresión en nuestra imagen corporal.

Procedimientos

La cirugía consiste en modificar el esqueleto ósteo-cartilaginoso de la nariz, para lograr una armonía con el tercio superior e inferior de la cara.
El tamaño y forma de la nariz, hay que observarlo en un conjunto con el resto de las distintas regiones de la cara, por lo tanto, al evaluar una pirámide nasal, hay que analizar algunos detalles, por ejemplo: altura del paciente, sexo, proporciones de otras áreas de la cara (frente, mentón, etc.), corte de cabello, tipo de piel, antecedentes raciales, herencia, deseo del o la paciente, posibilidades quirúrgicas de obtener tal resultado, etc.
Un gran capítulo ocupa también los traumatismos, fracturas, malformaciones, desviación de tabique, hipertrofia de cornetes, donde la rinoplastia contempla un fin estético y reconstructivo.
No sólo se evalúa la imagen externa de la nariz, sino también las estructuras internas y la función fisiológica de las mismas, como el tabique, cornetes, movimientos respiratorios, etc.
La mayoría de las consultas, comienzan a partir de los 15 años, donde desarrollo del macizo facial se va completando, conjuntamente con los cambios hormonales y psicológicos.

Del punto de vista estético, el cirujano debe evaluar:
• Tamaño en relación al resto de la cara.
• Dorso o giba nasal.
• Ancho.
• Proyección anterior.
• Raíz nasal.
• Posición y forma de la punta.
• Ángulos naso-labial y fronto-nasal.
• Cartílagos alares.
• Desviación tabique, etc.

Habitualmente se utiliza anestesia local, o general de acuerdo a las características del procedimiento.
Los estudios preoperatorios de rutina son suficientes para esta cirugía, claro que dependiendo de cada caso en particular.
Normalmente, no requiere internación, (ambulatorio), dependiendo de la complejidad de la cirugía.
En la gran mayoría de los casos, la rinoplastia se puede realizar desde el interior de la nariz, no dejando cicatrices externas.
En el pos operatorio, los pacientes salen de quirófano, con una férula (molde) sobre el dorso de la nariz, fijado con cintas hipoalergénicas, durante 5 días, para adherir la piel y tejidos blandos, a la nueva estructura.
Los antibióticos y analgésicos son indicados de rutina, aunque la mayoría de los pacientes no refieren dolor.
La limitación para realizar esfuerzos es generalmente de 15 días y el retorno a tareas habituales a partir de los 7 días.
Algunos pacientes presentan equimosis (coloración violácea) peri orbitaria, por algunos días, que resuelve espontáneamente.
El cuidado pos operatorio es muy importante, ya que la nueva estructura osteocartilaginosa nasal demora dos meses en fijarse completamente, por tal motivo, cualquier trauma sobre la misma podría desestabilizarla.
En el pos operatorio inmediato, podemos apreciar los resultados estéticos obtenidos, pero la evaluación definitiva debe esperar de 6 a 12 meses, ya que es el tiempo que necesitan los tejidos blandos (edemas, drenaje linfático, solidificación ósea, etc.) para cicatrizar.
Es sorprendente ver el impacto psicológico positivo que generan estos cambios en los pacientes, al ser la nariz, una estructura muy difícil de disimular.

Pedí turno y obtené la Consulta Sin Cargo

Contacta con nosotros